Flujos y mercancías ilícitas

Por lo general se entiende que los flujos ilícitos entrañan el tráfico de una mercancía ilícita, desde el origen hasta el destino, a lo largo de las rutas establecidas.

Normalmente generado por la delincuencia organizada y posibilitado por actos delictivos, el flujo ilícito incluirá el tránsito transfronterizo de la mercancía ilícita hasta el punto de utilización, de donde podrán emanar otros flujos ilícitos, a fin de apoyar, financiar o regenerar nuevas actividades de la delincuencia organizada.

Los flujos ilícitos suelen concernir a productos tangibles y entrañan ya sea el tráfico de mercancías ilícitas (por ejemplo, fauna silvestre amenazada de extinción – marfil, escamas de pangolín, entre muchas otras, drogas de clasificación I o mercancías falsificadas) o bien mercancías lícitas objeto de tráfico ilícito (por ejemplo, mercancías cuyo comercio está estrictamente reglamentado, como armas, productos químicos precursores, drogas de clasificación II, instrumentos que pueden utilizarse para la tortura o facilitar la pena de muerte, o mercancías objeto de tráfico que entrañan fraude en el IVA). Los flujos ilícitos suelen estar respaldado por flujos menos tangibles, como las transferencias electrónicas de dinero y las comunicaciones y transacciones financieras habilitadas por la red oscura. Aunque existe una legislación nacional independiente, la convención general que abarca el crimen organizado transfronterizo que sustenta el tráfico ilícito es la Convención de las Naciones Unidas contra el Crimen Organizado Transnacional (UNTOC).

En el contexto de un mundo cada vez más globalizado, que facilita la circulación de personas y sustancias, los grupos de delincuencia organizada han prosperado. Con este telón de fondo, cada vez es más importante hacer frente a los grupos delictivos reconociendo los puntos comunes entre los delitos que cometen, las rutas que utilizan y la metodología que emplean; todos son interdependientes, de igual importancia y todos permiten que existan flujos ilícitos de manera eficiente.

La globalización plantea muchos desafíos a las autoridades fronterizas que tratan de equilibrar la seguridad nacional con una presión cada vez mayor para despachar rápidamente los bienes y mercancías a través de los controles aduaneros. Los grupos de delincuencia organizada reconocen esto y a menudo utilizan las empresas comerciales lícitas como medio para ocultar su actividad ilícita, por ejemplo, colocando drogas con cargamentos de frutas legítimas o marfil con remesas de madera autorizadas.

 

Interrupción de los flujos ilícitos

Para perturbar eficazmente los flujos ilícitos, las autoridades suelen recurrir a la elaboración de perfiles de riesgo y al intercambio de información y datos de inteligencia, a fin de mantener un enfoque basado en la inteligencia para la actividad operacional fronteriza. Esto pone en relieve la necesidad de mejorar la creación de redes entre los funcionarios de los organismos de represión y las autoridades judiciales interesados, a fin de garantizar que se disponga de canales de comunicación y que se comparta información operacional a nivel transregional para permitir la lucha eficaz contra la delincuencia organizada transnacional.

Los enfoques de este tipo, que reconocen la importancia holística de los flujos ilícitos, en lugar de concentrarse únicamente en un único producto o método, amplían el alcance de los recursos disponibles, permitiendo un mayor impacto en un espectro más amplio de la delincuencia organizada.